Yo también hubiese votado en contra


El pasado 25 de julio en el pleno ordinario se debatió, entre otros temas, una moción presentada por AEB de apoyo a l@s encausad@s por el encierro en el rectorado de la UAB en 2013. Por motivos personales no pude asistir al pleno, pero no por ello quiero dejar de manifestar mi opinión y posicionamiento sobre esta moción en concreto. Los argumentos utilizado por el portavoz de AEB en la defensa de la moción, así como algunos comentarios posteriores me impulsan a escribir este artículo en el que explicar mis razones y argumentos para votar en contra, que hubiese sido mi posicionamiento en caso de haber asistido.

En primer lugar, manifiesto mi total acuerdo con la mayoría de los acuerdos propuestos en la moción. Solamente propusimos desde BeC la retirada del primer acuerdo por entender que estaban fuera de lógica después de leer los hechos relatados en la introducción. Manifestar “que l’educació pública, gratuïta i de qualitat s’ha de defensar davant dels intents d’elitització i de privatització” en una moción de rechazo a la petición de unas penas y sobre la actitud del anterior equipo de gobierno de la UAB ante unos hechos me parece un quiebro a la lógica formal, que, a pesar de todo, desde BeC estábamos dispuestas a mantener. La negativa de AEB de cambiar el relato de los hechos en la introducción ya imposibilitaba el entendimiento y mi voto a favor. Aún así, estoy de acuerdo en la defensa de una universidad pública, la aplicación de tasas sociales y accesible a todo el mundo. Conformes con el resto de acuerdos, desde BeC propusimos añadir a cada uno de ellos un matiz en el que se reivindicaba la protesta social “sempre que les accions simbòliques no incorrin en accions violentes o delictives i, per tant, es desenvolupin a través de canals pacífics “. Ambos puntos fueron rechazados por AEB, por lo que mi voto a favor se hubiese hecho cada vez más difícil.

En segundo lugar, el punto en el que no puedo estar de acuerdo es en el relato de hechos acontecidos, en algunas afirmaciones que no son del todo ciertas, así como en el objetivo último de la moción: atacar a la vicerrectora en su calidad de adherida a ICV y no como efecto de su cargo en el gobierno anterior de la UAB. Y paso a desarrollar mis razones. En la moción presentada, se atribuye al gobierno de la universidad algunas atribuciones que no las tiene como otorgar tarjetas de transporte o decir que el claustro había aprobado desobedecer el incremento de las tasas. El anterior gobierno, a quien no vengo a defender, se dedicaba a aplicar lo acordado. La protesta, totalmente legitima si se consideraba que no se estaba haciendo todo lo posible. Las formas y los hechos con insultos, agresiones y amenazas en domicilios particulares es lo que me parece inaceptable en una sociedad democrática. Y por eso, no puedo aceptar el relato de los hechos en los que se omiten agresiones a estudiantes, acoso personal en la vida privada y falsedades sobre una inexistente lista entregada a la policía. Se denunciaron unos hechos y la investigación policial ha llevado a una lista de personas. Esa es la realidad que desde los grupos impulsores de la moción intentan tergiversar.

Finalmente, decir que en el texto alternativo planteado por BeC exponíamos nuestro rechazo a unas penas desorbitadas y el apoyo a la línea de la oferta de mediación entre las partes, evitando seguir con la línea judicial, como ha manifestado la anterior vicerrectora en múltiples ocasiones. Para ello solamente hay que leer el artículo Entre fuego cruzado en el que años después explica su versión de los hechos. Por mi parte, decir que ha sido una lástima que la moción no saliese adelante, pero en los términos planteados era difícil tener margen de maniobra. Una vez más AEB me demostró que está más interesada en desacreditar a ICV que en construir alternativas viables conjuntas que posibiliten políticas destinadas a hacer las cosas de otra manera, con otros objetivos y prioridades. Hubiese preferido que AEB hubiese aprovechado la ocasión para atacar a CIU (JXS), sus socios de gobierno en la Generalitat como responsables de la subida de tasas en la universidad o de las políticas de recortes en el sistema educativo público. No, se trataba de intentar vilipendiar públicamente a la ex-vicerrectora no por su cargo, sino por su militancia política.

Por todo lo anterior, hubiese votado en contra de esa moción tal y como se presentó después de consultar a la asamblea de BeC que nos dio libertad de voto a cada regidor/a. Y como siempre he tenido en mi militancia política: libertad de voto con la única responsabilidad de atender a mi conciencia. Nada de seguir dictados como se hizo entender por algún regidor de AEB. Y eso se demuestra con facilidad pues en la Diputació de Barcelona el Grup de l’Entesa (en el que está ICV) ha votado a favor de una moción parecida (allí la CUP sí ha accedido a negociarla), aunque tampoco recoge todos estos planteamientos. Pero eso es tema de l@s compañer@s de la Diputació y a su debido tiempo darán explicaciones de las decisiones allí tomadas. Como podéis ver; nada de consignas; nada de directrices. Crecí en esta cultura política de la libertad individual y el compromiso colectivo. Y de ello me siento muy orgulloso.

José Pérez

Regidor de Badia en Comú (BeC) en el ayuntamiento de Badia del Vallès

José Pérez