Y MIENTRAS TANTO; ¿QUÉ?


El anuncio de la propuesta de compra del Hospital General de Catalunya hecha por el conseller Comín en una entrevista en Catalunya Radio, ha suscitado opiniones a favor y en contra, de alabanzas y reproches, que a pesar de la transcendencia de la propuesta, tapan algunos de los problemas que tenemos las usuarias de la sanidad pública en el Vallès Occidental y, por supuesto, en Badia.

Los ciudadanos de Badia que utilizamos los servicios públicos de salud, somos conocedoras del deterioro que estos llevan sufriendo desde hace años. Largas listas de espera para especialistas o intervenciones quirúrgicas, saturación de las consultas de médicos de familia y pediatría, colapso de los servicios de rehabilitación, urgencias llenas a reventar con inacabables horas de espera en las salas de los hospitales vallesanos, traslados incomprensibles a otras comarcas para visitarnos o visitar a familiares ingresados, deficientes comunicaciones con los hospitales de referencia, etc., no son nada nuevo para las y los badienses usuarios de la sanidad pública.

El paso de los años ha hecho evidentes los recortes que han sido aplicados de manera sistemática y lentamente en los servicios públicos de salud. Recortes que si no fuese por la dedicación y compromiso de una amplia mayoría de los profesionales de la salud habrían hecho derrumbarse por completo el sistema sanitario tanto en lo económico como en lo asistencial. Unos recortes que han supuesto un aumento de la actividad del sector privado de la salud, proporcionándoles un incremento de clientes para las mutuas privadas. Es decir, una trasmisión de rentas del sector público hacia el privado a través del deterioro del servicio.

Desde hace años los ciudadanos del Vallès llevamos reclamando la construcción de 2 hospitales que vendrían a solucionar el actual colapso del Taulí y del Hospital de Terrassa. La construcción de uno en Cerdanyola-Ripollet (Ernest Lluch) y otro en Rubí (Vicente Ferrer) que diesen servicio a municipios cercanos. Pues bien, en este contexto comarcal aparece la propuesta del conseller Comín y el inicio de un debate sobre si comprar el Hospital General de Catalunya o seguir manteniendo la necesidad de 2 nuevos hospitales en el Vallès.

En mi opinión, y como firme defensora de la sanidad pública de calidad, creo que la propuesta esta falta de un estudio a fondo de las necesidades del actual sistema sanitario del Vallès. Podría resultar que el Hospital General necesitase de reformas importantes para adecuarse al hospital que el Vallès necesita, encareciendo el proceso después de su compra. De hecho, algunas especialidades que ahora se imparten en el Hospital General no corresponden a las necesidades que reclama la sanidad pública con el consiguiente problema de permanencia de algunos trabajadores que ahora las practican. Tal vez si se devuelve a la sanidad pública todo aquello que se le ha ido quitando, la compra de ese hospital podría mostrarse completamente innecesaria.

¿Qué queda pues de esa propuesta? Queda eso, una propuesta vacía e indefinida que no la hace más creíble que la construcción del hospital de Rubí (del que ya se ha puesto 2 veces la primera piedra). Por contra, me quedo esperando una propuesta seria y rigorosa que dé soluciones a los problemas del sistema sanitario público del Vallès. Y con el sentimiento que se ha lanzado otra cortina de humo para tapar un conflicto de intereses que perjudica más que ayuda a quienes padecemos las carencias de un servicio que algunos llevan años intentando desmantelar.

Hay quienes ya defendíamos la compra del Hospital General de Catalunya desde principios del 2000, justo antes de diversos rescates del mismo desde las instituciones con dinero público como una manera de mejorar la calidad del sistema sanitario público. Ahora resurge de manera espontánea sin un plan ni proyecto claro y concreto. Porque la propuesta del conseller no deja claro que daría respuesta a las necesidades que hoy tenemos los y las ciudadanas del Vallès ya que dependería del contenido concreto del acuerdo final con todos los sectores implicados. Con transparencia y solvencia técnica. Con contenidos, no solamente económico, sino también en calidad del servicio.

Y mientras tanto; ¿qué?

Mientras tanto se pueden ir haciendo muchas cosas que afectarían directamente a la calidad del servicio sanitario público que recibimos las badienses. Por ejemplo: se pueden mejorar los servicios de pediatría de urgencias en el CAP, incrementar las plantillas de médicos de familia, pediatras, especialistas y enfermería, recuperar los especialistas de los que disponíamos, recuperar el servicio de urgencias de 24 horas. Se puede mejorar el transporte a los hospitales de referencia, aprovechando las instalaciones que dispone nuestro CAP para abrir un CUAP que atienda aquello que hoy tenemos que acudir a otros municipios como urgencias 24 horas los 365 días del año, intervenciones sin ingresos, pruebas diagnósticas, urgencias pediátricas o más especialistas.

Si como parece hay dinero (50 millones de €) para comprar el Hospital General para convertirlo en público, mientras tanto podemos invertir unos cuantos millones en mejorar aquello que necesitamos día a día. Servicios de proximidad y calidad que devuelvan la confianza en un sistema sanitario a una ciudadanía que llevamos años padeciendo unos servicios públicos que no están a la altura de las necesidades que tenemos como ciudadanos.

7 de noviembre de 2016

Pilar Paz

Regidora de Badia en Comú