¡Llueve, pues me mojo!


No se puede ser TODO durante TODO el tiempo

Modificando la frase de Isabel Allende en defensa del derecho a sentirse de allí donde quieras más allá de fronteras y lugar de nacimiento, hoy quiero hacer público mi voto para el 21D y las razones que lo justifican. Como a nadie le debería causar sorpresa, mi voto será para Catalunya en Comú-Podem (CeC-Podem). Con este texto pretendo hacer pública mi reflexión del porqué será así por si pudiera servir a alguien a modificar algún planteamiento.

Las elecciones del 21D deberían servir para salir del actual empate entre dos bloques que según percibo en la campaña se autodefinen como irreconciliables. Si se produce un empate (eso dicen las encuestas) y si los protagonistas no cambian sus puntos de vista (eso dicen en campaña), creo que tenemos un Sodoku de imposible solución. En efecto, estamos ante una campaña de bajísimo nivel y con un pronóstico desalentador, pues no habrá posibilidad de formar un gobierno estable, devolver a la política lo llevado a la justicia y buscar una salida a esta situación. Si las encuestas fallan, cualquiera de las dos opciones que ganen serán incompletas y dejarán a amplios sectores de la ciudadanía ajenos al gobierno que se pueda constituir. Ante estas expectativas; ¿Por qué votar a “els comuns”? Como persona NO INDEPENDENSTISTA, no puedo dar mi apoyo a partidos (o herederos de aquellos) como JxC, ERC o CUP que siguen sin dar explicaciones de lo hecho y que todavía no han renunciado a volver a hacer lo mismo: una DUI. La renuncia a volver a plantear este camino agotado es condición imprescindible para poder apoyar a cualquiera de estos partidos, incluso para cualquier pacto de gobierno. También me es imposible dar apoyo a quienes justifican y defienden la utilización de la fuerza y violencia desmesurada (PP y C’S) para evitar que la ciudadanía pueda dar su opinión en asambleas, manifestaciones o votaciones. Lo ocurrido el 1-O en Catalunya y la justificación que esos partidos hicieron de esa barbaridad es una auténtica vergüenza democrática que tardaremos años en superar como sociedad. Y que conste que no voté el 1-O a pesar de estar en un punto de votación para posibilitar que lo hiciese quien se sintiese interpelado. Era simplemente un deber como demócrata. El PSC se sigue manteniendo en la postura de bloquear la situación: más que solución forma parte del problema. Su candidato, Iceta, ha dicho que “nunca” hará presidente de la Generalitat a Oriol Junqueras. Ayer Javi López lo hacía extenso a toda ERC en un programa de televisión sin poner condición alguna. Esta manera de hacer campaña impulsa al PSC a alinearse con uno de los 2 bloques imposibilitando un gobierno que represente a todos los catalanes y no solo a una de las partes, aunque sea mayoritaria. Esto imposibilita mi voto al PSC, pues no será solución alguna o la que propone (Iceta presidente con apoyo de C’S e incluso PP) no es aceptable para mí.

Seguir la campaña a través de las redes o medios me hace llegar a la conclusión de una solución imposible. O bien las encuestas mienten, entonces habrá una solución con la victoria de uno de los bloques aunque esta deje al margen a importantes sectores de la sociedad catalana. Si gana el bloque independentista tendremos DUI, conflicto y no sé si algo más. Si gana el bloque mal denominado constitucionalista (soy defensor de la actual constitución consciente de que necesita mucha “chapa y pintura” en términos coloquiales y no me siento nada representado en ese bloque), entonces tendremos un gobierno que nos hará involucionar años en derechos y libertades. Ambas victorias serían para mí un enorme fracaso como sociedad.

Ahora bien, puede que las encuestas estén en lo cierto y vamos encaminados hacia otro empate entre ambos bloques con una franja intermedia que representa el voto a CeC-Podem. Si esto es así, entonces necesitaremos de políticos capaces de escucharse y llegar a acuerdos a través de la renuncia y la negociación. Decía al principio que “no se puede todo durante todo el tiempo”. Y la renuncia a algo será necesaria por todas las partes. Y para que sea inclusiva de ambos bloques debería incluir a las partes menos polarizadas de ambos y que puedan construir un proyecto coherente como gobierno. A mi entender, será necesario abandonar la DUI y reconocer la defensa de un referéndum acordado en todas partes del estado español. En concreto, un gobierno formado por ERC, PSC con una presencia importante de CeC-Podem sería para mí el “mal menor” que posibilitaría un gobierno que diese salida al tema desde una perspectiva de izquierdas y progresista. La presidencia podría ser rotativa o coral…eso ya se vería en función de factores como la correlación de fuerzas después de las elecciones. Este podría ser un gobierno posible y coherente a través del cual trabajar una propuesta de referéndum pactado tras una reforma constitucional junto con una agenda social que mejore la vida de las clases populares.

Ahora bien, por cálculos electorales PSC y ERC se están dedicando a negar esta posibilidad. Y creo que niegan aquello que en su interior consideran como salida posible, pero que no pueden aceptar por miedo a perder votos hacia otros partidos: PSC hacia C’S y a ERC a JxC o CUP. Solamente CeC-Podem hemos manifestado nuestra apuesta por esta opción si finalmente ocurre lo que dicen que va a ocurrir. Para ello hace falta, en primer lugar, que ocurra lo que las encuestas dicen que va a ocurrir: que ninguno de los bloques gane por mayoría absoluta. Segundo, que ERC renuncie a la DUI y PSC se comprometa a defender un referéndum acordado a nivel estatal (enfrentándose incluso al PSOE donde sea necesario). Tercero, que CeC-Podem tenga los apoyos suficientes en ese gobierno propuesto, superando los resultados que hoy en día nos dan las encuestas.

Esta es mi opinión ante la situación política actual. El 21D los ciudadanos volvemos a tener la palabra para dar nuestra opinión como se hace en países democráticos y civilizados: votando. Qué es como tendría que haber sido hace tiempo. ¡Nos vemos en las urnas!

Jose Pérez miembro de la plataforma fundacional de Catalunya en Comú en Badia.

José Pérez