En defensa de una campaña electoral propositiva y deliberativa


Las reformas en los parques, las pinturas en vía pública, los típicos lavados de cara de las calles y la lectura del articulo del PSC en el Informatiu Municipal nos recuerdan que ya estamos en campaña electoral, que hay nervios e incógnitas y que el PSC de Badia se ha propuesto envenenar la campaña llevándola por el camino de la falsedad, la ignominia y el ataque al rival. Para el PSC de Badia es más cómodo que debatir en torno a sus ideas. Advertimos desde estas primeras líneas que esa nunca ha sido nuestra manera de hacer política ni enfocar campañas electorales. ¡Ahí nunca nos van a encontrar! Especialmente porque el sentido común nos avisa de que el verdadero peligro no nos viene por la izquierda, si no por la derecha.

La lectura detallada de las dudas vertidas sobre diferentes partidos de la oposición por parte del gobierno municipal, muestra la dificultad para explicar la acción de gobierno llevada a cabo hasta ahora y la propuesta para los próximos años. La nefasta gestión del PSC en cuestiones como el mantenimiento de las instalaciones municipales, su incapacidad para desatascar el POUM, la ineptitud para imaginar un futuro mejor para los y las Badienses.. ¿Cómo tapamos esto? Pues construyendo una cortina de humo para hablar de “los otros” en vez de que se hable de lo “mal que lo he hecho yo”. Desde Badia en Comú solamente recordar que el estado de las instalaciones deportivas, edificios como el Casal de Joves, la antigua escuela Antonio Machado, L’Empordà o edificios como el Molí donde sigue sin funcionar ni la calefacción ni el aire acondicionado en verano son el efecto directo de una pésima gestión del PSC durante ya demasiados años de desgobierno de nuestra ciudad. El PSC ha puesto siempre por delante un modelo de “Cortijo” más cercano a sus intereses partidistas, personales y familiares en la gestión del municipio que los intereses generales del mismo. Badia es en la actualidad un municipio que no avanza al ritmo del resto, que se ha quedado a remolque de municipios vecinos en donde ya no se aguanta las más mínimas comparaciones en servicios culturales, deportivos, sociales, de seguridad, limpieza o en instrumentos de participación ciudadana. Solamente tenemos que compararnos con municipios vecinos y ver cómo han evolucionado y cómo lo ha hecho el nuestro. Quienes han gobernado esta ciudad de manera continuada acusan a la oposición de “no hacer nada por Badia”. Pues recordarles que sin haber estado en el gobierno de la ciudad desde el gobierno de la Generalitat durante “els governs d’Entesa”, en el de la Diputación, desde el Consell Comarcal o del gobierno del Àrea Metropolitana las personas que formamos Badia en Comú hemos propuesto y defendido proyectos e ideas que han sido beneficiosas para Badia. El acuerdo de financiación de 2007, las inversiones llegadas desde ADIGSA durante el primer gobierno de Entesa para Badia, el acuerdo con Catalunya Caixa para evitar el desahucio de cientos de familias Badienses o la propuesta de modificación de la ley de creación de Badia que también nosotras defendimos e impulsamos en el Parlament de Catalunya la pasada legislatura,… Todas estas propuestas han sido defendidas y conseguidas con el trabajo y esfuerzo de gente como nosotras y eso sin estar en el gobierno municipal. Pero no solamente hablamos de lo conseguido, también quisiéramos hablar en esta campaña electoral de lo que queremos conseguir en un futuro no demasiado lejano.

El PSC ha construido el relato de que “Badia es pobre” y, por tanto, “tenemos lo que podemos pagar”. Ese relato esconde su incapacidad de mejorar lo que hay (ingresos), además de la inutilidad para administrar con mayor eficiencia lo que ya tenemos. En el debate anual sobre el tema presupuestario lo hemos visto: un presupuesto que se aplica en programas que muchas veces no han sido analizados los resultados obtenidos, falta de inversiones y un exceso en determinadas áreas de personal, sin justificar esa necesidad, al mismo tiempo que muestran escasez en áreas como Brigada de Obras, Servicios Sociales, Salud, Educación o Igualdad. La política de personal del PSC durante estos años ha sido un auténtico despropósito en la que ha primado más el amiguismo y seguidismo que una verdadera carrera profesional. Eso hace que muchos buenos profesionales de la casa estén quemados, cansados de remar contra corriente y al final se acaben marchando. La opacidad en este tema es total. El sindicato CATAC lleva años reclamando una valoración de puestos de trabajo. Esa valoración pondría al descubierto muchas cuestiones de difícil explicación en torno a complementos salariales existentes en la actualidad. De hecho, la valoración hecha por la Diputación en el área de Servicios Sociales detectó anomalías en las categorías y complementos de las trabajadoras… Ello supuso una corrección en ese apartado en el presupuesto municipal. En definitiva, un auténtico desorden organizativo y de atribuciones que se muestra cada año en la parrilla de personal en la que no se especifican responsabilidades y atribuciones de cada puesto de trabajo. Así hemos llegado el caso que un cargo de confianza, Mar Medina, ejerce responsabilidades de Directora de Personal cuando eso debería ser responsabilidad de un funcionario que ejerciera su trabajo de manera objetiva sin depender del gobierno de turno.

Además, el artículo pretende sin conseguirlo, generar dudas entre la ciudadanía de la capacidad de gestión de los partidos de la oposición. Esa duda infundada es claro síntoma del miedo y la incertidumbre que está instalada en el PSC de Badia. Es evidente que la oposición no tiene experiencia de gobierno, pero cada una de nosotras tenemos experiencia profesional en nuestra actual ocupación, además de tener un amplio conocimiento de los problemas de nuestro municipio. Pero sobre todo, tenemos experiencias de gobierno a través de otros municipios como Sabadell (en un amplio gobierno que ha puesto en solfa una ciudad manchada por la corrupción y el amiguismo gracias a Bustos & CIA), Barberà (destapando un caso de corrupción que implica directamente a la candidata del PSC de Barberà), Santa Perpètua, Montcada, Ripollet o Cerdanyola… Es decir, unos cuantos municipios del Vallès han sido gobernados por compañeras nuestras aplicando nuevas formas de hacer política en las denominadas “Ciutats del canvi” y que no nos parece que les haya ido mucho peor que a Badia. Al menos en ellas hemos limpiado la corrupción sistémica que los compañeros del PSC de Badia habían instalado para su aprovechamiento partidista o personal. Por eso nos llama la atención la idea del PSC de iniciar la campaña electoral escampando basura; grave error, sobre todo cuando uno tiene tanta en su casa. O acaso debemos recordar la imputación del exalcalde Jimeno en el Caso Mercurio o el caso de Enrique Sánchez, o la extraña investigación y destitución fulminante de un trabajador de la casa de la cual nunca se nos ha llegado a pasar las conclusiones a pesar de haberlas pedido por activa y por pasiva. Por cierto, trabajador que pasó del estar entre “los buenos” a los “malos” y hoy fuera de la casa.

En definitiva, desde BeC creemos que llega el momento de explicar qué hemos hecho estos años desde el lugar que nos ha tocado ocupar a decisión de la ciudadanía. Y, sobre todo, qué haríamos si la ciudadanía nos da la responsabilidad de gobernar esta ciudad. No creemos que sea edificante iniciar la campaña desacreditando el adversario. Ello puede ser debido a tres cosas: nervios, inseguridad o falta de proyecto. Nosotras creemos que en el caso del PSC de Badia es la unión potenciada de las tres cosas a la vez. A pesar de discrepar profundamente con el tono y el tema del artículo en una cosa sí que estamos de acuerdo: la apuesta de futuro en Badia tiene nombre de mujer y se llama Ana Luque.

Badia en Comú